• Facebook LunaROJAdeFantasia.com
  • Twitter LunaROJAdeFantasia.com

Luna roja de fantasía

lunarojadefantasia.com tiene la suerte de poder ofrecer información completa sobre el mundo de la fantasía, y los mundos de la ciencia ficción. Queremos ser un punto de encuentro para los aficionados de todo el planeta, para encontrar reseñas y ofertas especiales, y de  material fundamental para los fans.

Por ahora la página web se encuentra en periodo de prueba, en su segunda versión alpha (0.25), por tanto sólo estará disponibles ciertas sagas, películas, libros, y autores. Seguimos trabajando para mejorar el contenido día a día. Gracias por la paciencia y por vuestra pasión.

Secciones principales

Libros de fantasía
Libros de ciencia ficción
Juegos de mesa 
TOP películas de ciencia ficción
TOP películas fantasía
TOP videojuegos
 

¿Qué son la fantasía y la ciencia ficción?

 

¿Qué es la fantasía?

Por más que hemos buscado una definición clara del género de fantasía, no hemos encontrado ninguna satisfactoria para los lectores, televidentes y gamers. En lunarojadefantasia.com lo vamos a intentar.Empezando por la definición de la Real Academia de la Lengua Española, que dice sobre esto: “Ficción, cuento, novela o pensamiento elevado e ingenioso” Meh, a los aficionados  no nos vale, pues no define nada… Debían estar muy elevados cuando decidieron escribir la frase para la posteridad. Así pues, en Lunarojadefantasía.com nos ha dado por dar un repaso a todo este mundo, dejar claro las características (fantasía épica, fantasía oscura, alta fantasía, fantasía heroica), y por fin, ser un poquito menos elevados que la RAE dando una definición coherente sobre el tema. Los fans de todo el mundo nos lo merecemos, y es un enorme género literario, cinematográfico, y del mundo de los juegos y videojuegos.

Debemos comenzar explicando, para diferenciarlo de la ficción, que en el género de fantasía siempre hay uno o varios elementos que rompen con la realidad que nos rodea, ya sea el propio mundo en el que está el personaje, los demás personajes, o ambas cosas. Y no podemos dejarlo ahí, pues cabrían desde El Hobbit hasta la saga de películas de Beethoven, donde los perros hablan entre ellos en perfecto inglés o idioma de doblaje (y eso no es ni puede ser  real). Para diferenciarlo, podemos añadir un elemento común en todas las obras de nuestro género favorito: siempre hay un elemento adicional que rompe con la realidad de forma radical, ya sean seres mitológicos, un mundo diferente o mundos alternativos, paralelos incluso vectoriales, o la magia o la tecnología absurda. Con ésta diferenciación excluimos a los perros que hablar entre ellos, pues no alteran la realidad en sí, es algo que entra dentro de la imaginación del autor, y trasmite. Además, es un hecho que los animales se comunican entre sí de manera sencilla (o compleja como en el caso de los delfines). Añadir que la tecnología no debe ser posible o lógica, haciendo hincapié en la frase anterior, para diferenciarlo de la ciencia ficción. Entonces, con esta definición que hemos ido sacando por pura eliminación, ¿Es Matrix fantasía? No, es ciencia ficción, pues que sepamos, nadie ha averiguado que no estemos en un mundo programado por un ordenador. Es totalmente posible. ¿Es Star Wars fantasía? Si, pues tiene elementos mágicos (la fuerza), mitología samurái, y tecnología imposible. Pero queda un elemento, pues según toda esta elucubración, queda un punto colgando: ¿Es la Biblia, Corán, o resto de libros e historias religiosas, fantasía? Por ahora tenemos que decir que sí, pues tienen elementos mitológicos que rompen con la realidad de forma radical, y planos de existencia alternativos (el cielo, el infierno y el limbo, por ejemplo). Para eliminar dicho género (religioso) diremos que la obra debe ser declarada como ficción por el autor/autores, aunque sean anónimos. Eliminamos de esta manera de un plumazo a los libros de leyes de varios países o sectas.

Entonces… En el género de fantasía siempre hay uno o varios elementos que rompen con la realidad que nos rodea, ya sea el propio mundo en el que está el personaje, los demás personajes, o ambas cosas,  siempre hay un elemento adicional que rompe con la realidad de forma radical, donde la tecnología no debe ser posible o lógica, y siempre debe ser declarada como ficción por el autor/autores, aunque sean anónimos.

 

Historia de la fantasía

Tenemos que recordar, para los detractores de nuestro género, que la fantasía existe desde que el ser humano recuerda. Desde el poema sumerio de Gilgamesh (del 2000 a.C), pasando por el resto de la imaginaria mesopotámica, hasta los mitos y leyendas griegos y romanos. En la antigüedad está la base de todo lo que conocemos hoy día por fantasía. El mundo de los dioses griegos es la base sobre lo que luego se levantó como creencia popular en el mundo germano y nórdico. Por supuesto es lo mismo que en Roma. Durante un tiempo, antes de la llegada del catolicismo y del mahometismo, incluso se tuvo por realidad, aunque las leyes sí estaban apartadas de ese politeísmo (aunque por supuesto había sacerdotes que intentaban hacerse con el poder). A partir de ahí podemos entender las historias actuales de fantasía pura, cuantos de hadas, o de caballería. Esto en el mundo occidental, claro.

Por otro lado, en Asia, eran más cercanas a un código ético de aceptación de la realidad, por lo que queda totalmente excluido del género, aunque los guerreros ninja justicieros que vuelan, y son capaces de utilizar su energía vital, siempre formaron parte de ello, por lo que en ese punto les damos la bienvenida. En Asia siempre estuvieron un punto por encima de occidente, pues eso se extendió a las historias medievales europeas.

En este punto, en Europa se recuperaron los mitos y leyendas: Beowulf, la Eneida, la Divina Comedia, el Fornaldarsögur, y fuera de Europa el Majabhárata o el Shahnameh, incluso Las Mil y Una Noches.

Como vemos hasta ahora, quien más o quien menos, ha leído o se ha interesado en algún momento por estos clásicos de la literatura fantástica. Son grandes obras fundamentales de fantasía de la época antigua.

En el renacimiento, el género fantástico tuvo una gran exposición al público, gracias a la invención de la imprenta. Ahí las novelas de caballeros como las de El Rey Arturo, tuvieron una importancia crucial hasta su agotamiento. Todos los que sabían leer, tenían en su casa un ejemplar de caballerías similar, con tintes mitológicos. William Shakespeare no fue menos, y creó para teatro a Hamlet, Macbeth, Sueño de Una Noche de Verano, La tempestad, donde se introduce a los faunos. Los elfos se introducen en esta época a través de La Reina de las Hadas, de Edmun Spenser, y los libros de cuentos se establecen como las principales obras de ficción. De hecho, cuando el racionalismo se impuso, y las cazas de brujas y la inquisición se establecieron, dando muerte a los poseedores de las obras, y quemándolas a su paso, en la ópera salió La flauta mágica de Wolfgang Amadeus Mozart. Así es el ser humano, siempre con sus contradicciones.

De ahí saltamos a los dos últimos pasos que han dado las obras fantasía en el tiempo: tras una época cargada de racionalismo, dónde sólo se leían cuentos a los niños, pasamos al siglo XX con dos grandes sagas, la primera escrita por J. R. R. Tolkien (El Silmarillion, El hobbit, y El Señor de los Anillos), y la otra escrita por C. S. Lewis (Crónicas de Narnia). Dada su enorme difusión y relevancia, se han convertido en clásicos. El mundo de los mitos y de las leyendas volvía a estar en auge para no morir (por ahora). Eso llevó a múltiples escritores a inventar su propio mundo, a entender que a pesar del racionalismo ya no social, sino podríamos decir que económico, tenía una vía de escape: la imaginación. El nacimiento del cine, posteriormente de los videojuegos, y la popularización de la música enlatad, hizo cobrar vida a las simples palabras, y nos mostró que no sólo era posible soñar con grandes gestas, sino que además podíamos verlas, cantarlas, e incluso interactuar con ellas. De ahí vienen los denostados juegos de rol, y por tanto obras como las de Margaret Weis y Tracy Hickman (DragonLance, el Ciclo de la Puerta de la Muerte, La Espada de Joram…), el mundo completo de Reinos Olvidados (por ejemplo Reinos Olvidados: Drizzt Do'Urden de R. A. Salvatore), incluso otra gran saga, Añoranzas y Pesares de Tad Williams.

Hoy día la fantasía tiene que estar de enhorabuena, pues de las sagas de libros y películas más taquilleras se encuentran Canción de Hielo y Fuego, de George R. R. Martin (con su serie de Juego de Tronos), y Harry Potter de J. K. Rowling. Hay cientos, por no decir miles de autores independientes, que se han lanzado a escribir novelas y libros de cuentos sobre el tema, dando una dimensión espectacular al género.

 

¿Por qué se elige el género de fantasía?

No nos engañemos. La mayor parte de los fans y autores de fantasía utilizan éste género para evadirse de una realidad etiquetada, predefinida, y la mayor parte del tiempo monótona y gris. Por supuesto, hay un recurso muy interesante para todos nosotros, escritores o lectores: precisamente denunciar lo injusto de la realidad, esa conversión de cada individuo especializado en un recurso mercadeable en manos de unos pocos. Si nos fijamos en la mayor parte de las obras de fantasía moderna, hay un punto de confidencia entre el autor/guionista y el usuario, que delata ese escenario: un mal enorme se está apoderando poco a poco del mundo, la gente enferma y muere de nuevas dolencias antes inexistentes, y guerras, mientras condena a la humanidad a una nueva ancla de esclavitud casi imperceptible. Por lo tanto, el guionista/autor propone como protagonista al ser más pequeño/ normal/ torpe, con el fin de decirte: “¡Eh tú! ¡Sí tú, te hablo a ti! Sólo tú puedes cambiar el mundo, aunque no te lo creas, depende de ti. Va a ser difícil, te surgirán muchas dudas y problemas, pero si pones empeño, vas a poder solucionarlo.” Este punto se comparte también con otros géneros de obras modernas.

Por supuesto multitud de creaciones best seller utilizan este recurso, desde La Historia Interminable, Crónicas de Narnia, hasta Juego de Tronos (Quién no se ha identificado en algún momento con Tyrion Lannister, Arya Stark o John Snow).

Psicológicamente hablando, la evasión en un mundo presurizado hasta los topes, desde la infancia hasta la jubilación, es necesaria si uno no quiere volverse loco, o explotar de alguna manera. Reconócelo: tu vida no es diferente a la de alguien que viva al otro lado del mundo. Te educan para trabajar desde niño y sólo se te da de opción no estudiar (elegirás entro los puestos de trabajo que los titulados no quieren), estudiar (puedes dar un paso atrás si no encuentras trabajo para lo que nos han formado) o estar sobretitulado (seguramente debas una fortuna que tendrás que pagar después). Tras aquella etapa, la opción es alquilar/comprar una vivienda, tener o no mascotas e hijos, y trabajar hasta jubilarte (si quieres vivir más de 60 años no hay otra).  Por supuesto la mayoría pensará que esta visión es exagerada y sacada de una novela... Pero claro, cuando cae la máscara de la realidad, con todos los problemas que pueden (y deben) surgir por el camino de la vida, nos damos cuenta de que la libertad no existe, o por lo menos no es lo que nos habían contado. Seamos más o menos conscientes, necesitamos a alguien que nos diga que en realidad, si lo peleamos, tenemos muchas más decisiones que tomar, mucha más libertad de acción y decisión. Si lo pensamos bien, lo único que nos diferencia de los monos en sí es la imaginación. Ellos también saben comunicarse de formas complejas, también son capaces de usar herramientas. El ser humano imaginó que con una piedra y madera, podía construir cabañas, que con el fuego podía iluminar las noches y sentirse a salvo de fieras y alimañas, incluso imaginó que con la energía eléctrica podía ahorrarse muchos esfuerzos y tener tiempo para otras cosas. La imaginación humana no conoce los límites de la realidad, casi todo lo que conjeturamos lo transformamos en posible, y de esto, a un hecho.

Por eso necesitamos la fantasía: para imaginar mundos mejores, e intentar hacerlos realidad (sin caer, por favor, en la locura de El Quijote, pues el peligro existe). Somos personas normales en un mundo estándar, pero algo dentro de nosotros nos dice que eso no es correcto del todo.

 

Subtipos dentro de el género de fantasía

Aunque en LunaRojadeFantasía.com en parte no estemos muy de acuerdo con la clasificación de los subgéneros de fantasía, vamos a nombrarlos, pues hay alguien que lo hizo y muchos siguen esta corriente clasificadora. Decir que para nosotros, el género de fantasía es completo, suele (y debe) haber un héroe, un antihéroe o némesis, más o menos oscuro o con intenciones crueles (que para él/ella serán del todo normales), y un elemento épico que lleve al desenlace de la creación. Todas las obras siguen ese estilo, introduciendo tramas intermedias de importancia variable, es decir, problemas que van surgiendo por las intenciones/camino de cada personaje.

Nos preguntamos: ¿Acaso es diferente el momento épico de Star Wars, donde Luke Skywalker destruye la Estrella de la muerte con ayuda de Han Solo, al de El Señor de los anillos, con Frodo Bolson destruyendo el anillo único, con ayuda de Sam? No. Ambos tienen la misma estructura, trama problemática donde casi parece imposible, y resolución dramática. ¿Acaso es diferente en grado de maldad/humanidad, las figuras de Xar el patryn de El Ciclo de la Puerta de la Muerte, El Rey de los Orcos de El Elfo Oscuro, o Darth Vader? No, para nada, todos ellos son la némesis del héroe, y tienen su propia lucha moral en su interior, muy similar, de hecho.

No obstante… a cada cual le gusta una cosa, por lo que a veces, crear divisiones no es malo, sino que significa enfocar los gustos.

En el Blog haremos mención en algún momento y se publicará aquí también.

 

¿Qué es la ciencia ficción?

Muchos autores, y en Lunarojadefantasia.com estamos de acuerdo, prefieren llamarlo ficción científica. Dentro del género de ficción, se define como un género especulativo que relata acontecimientos posibles desarrollados en un marco imaginario, cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de las ciencias físicas, naturales y sociales. La acción puede girar en torno a un abanico grande de posibilidades (viajes interestelares, conquista del espacio, consecuencias de una hecatombe terrestre o cósmica, evolución humana a causa de mutaciones, evolución de los robots, realidad virtual, existencia de civilizaciones alienígenas, etc.). Esta acción puede tener lugar en un tiempo pasado, presente o futuro, o, incluso, en tiempos alternativos ajenos a la realidad conocida, y tener por escenario espacios físicos (reales o imaginarios, terrestres o extraterrestres) o el espacio interno de la mente. Los personajes son igualmente diversos: a partir del patrón natural humano, recorre y explota modelos antropomórficos hasta desembocar en la creación de entidades artificiales de forma humana (robot, androide, cíborg) o en criaturas no antropomórficas. (Wikipedia)  Nos vienen a la cabeza historias como 2001 Odisea en el Espacio, muchísimos libros de julio Verne, el terrorífico Alien,  las numerosas novelas de Isaac Asimov, e incluso los comics y películas de Matrix.

En base, el autor/guionista de ficción científica, imagina un hecho en base a estudios científicos, y  presenta un problema que el protagonista debe (o no) solucionar, sea en el presente del momento en el que se escribe la obra, o en un futuro probable. No hay más en realidad ¡Pero es tan divertido que no nos cansamos de este género!

Numerosos creadores “indi” han probado con la ficción científica, con un éxito relativo, y hay cientos de joyas que no mucha gente conoce. Los profesores y teóricos de ciencia que se atreven a escribir ficción y no sólo ensayos, también son grandes autores.

 

Historia de la ciencia ficción

La historia de la ficción científica es mucho más corta que la de la fantasía, por lo menos tal y como la conocemos hoy día. A pesar de que muchos críticos consideran que las figuras de madera que se mueven solas de la mitología griega, son alusiones a los robots, en Lunarojadefantasía.com no estamos para nada de acuerdo. Eso no tiene nada que ver con la ciencia, sino con la magia.  Sin embargo sí estamos conformes con la idea de Carl Sagan e Isaac Asimov con catalogar la primera obra de ésta índole de la historia: Somnium, de Johannes Kepler ¡publicada en 1634!

A partir de ahí, a pesar que muchos puristas ven obras del género donde no las hay, debemos pasar a los dos escritores que cambiaron el concepto del público en general, y consiguieron que la gente corriente se interesara por la ciencia, poniéndola de base para grandes aventuras y descubrimientos: Julio Verne y H.G. Wells (Cinco semanas en globo, Viaje al centro de la tierra; La guerra de los mundos, El hombre invisible). El primero utilizaba el marco de los futuros descubrimientos mecánicos para mostrar increíbles aventuras, como por ejemplo Veinte mil leguas de viaje submarino. El segundo era más crítico socialmente, y usaba sus novelas para mostrar las desigualdades, como en La máquina del tiempo (una fuerte crítica a la sociedad capitalista, y centrada en la lucha de clases).

Entrando de lleno en el siglo XX, tenemos al científico Isaac Asimov, que escribió más de cuatrocientas obras, destacando los temas de robots y exploración espacial. Su capacidad de divulgación científica fue tal, que se acuñó el término robot en Inglaterra gracias a él. Trascendiendo su reputación, fue asesor de la serie Star Trek. Arthur C. Clarke (Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia), escribió 2001 Odisea en el espacio, y decenas de novelas y cuentos más, de carácter ameno y purista en el ámbito científico. Robert A. Heinlein, por su parte, creó cientos de cuentos y relatos del tema, e historias tan conocidas como Estrella doble y Tropas del espacio, es considerado junto con los otros dos mencionados anteriormente uno de los grandes de la ciencia ficción.

Continuando con la historia, George Orwell, que llegó a combatir en la guerra civil española en base a que “voy a matar fascistas porque alguien debe hacerlo”, y reconocido anarquista muy crítico con el régimen estalinista, escribió una obra cumbre del género: “1984”, junto con otras obras de carácter político cómo “rebelión en la granja”. A partir de aquí, la historia de escritores, guionistas, etc es tan sumamente larga, que es absurdo ni siquiera mencionarla, aunque hay que remarcar sobre todo los estilos surgidos  de estos genios de hace casi un siglo: el “ciberpunk”, expresión que reunía una visión desanimada y desengañada de un planeta tierra posterior en el tiempo, sometido por la tecnología y el capitalismo irracional, con una doctrina «punk» revolucionaria y turbulenta, habitualmente anarquista. O El postciberpunk, de idea similar a la anterior, pero contrario en su ideología.

 

¿Por qué se elige el género de la ciencia ficción?

Si de la fantasía decíamos que se utiliza para evadirse de una realidad etiquetada, predefinida, y en su mayor parte del tiempo monótona y gris, aquí podríamos añadir que los fans de nuestro género científico consumimos su contenido para entrar de lleno en eso mismo. ¿Quién no se ha planteado o discutido sobre las implicaciones éticas de una tecnología concreta? La serie de televisión Fringe, de la que somos adictos absolutos en Lunarojadefantasía.com, que trata de la problemática de una tecnología que permite cambiar el plano de la realidad a una paralela, es un claro ejemplo de ello.

En la ficción científica se juntan los entendidos de este campo; las personas que imaginan tecnologías increíbles, pero perfectamente lógicas y posibles; gente con inquietudes académicas; apasionados de las grandes aventuras (incluso de terror, como en la saga de Alien),ufólogos, visionarios, buscadores del misterio, fanáticos de lo sobrenatural… En un mundo en apariencia invadido por los constantes avances tecnológicos, en plena edad de oro de los descubrimientos espaciales, a punto de realizar un viaje tripulado a Marte, con constantes teorías sobre el espacio-tiempo y realidad que saltan incluso en los periódicos digitales y en medios de comunicación, es un género que da cabida a tanta gente que sería inabarcable a día de hoy. Incluso podemos escuchar a niños comentando teorías complejas de series de dibujos que vieron el día anterior, hasta ahí llega su suerte.

En esta web, para todos los aficionados a la ciencia ficción, esperamos que encuentres lo que buscas, pues en un mundo tan abierto de libros, comics, series de televisión, películas, material, es muy difícil que no lo consigas. Aquí estaremos ofreciéndote las mejores reseñas y precios de forma constante.